Los componentes proteicos de los piensos influyen significativamente en las emisiones de amoníaco y olores procedentes de la ganadería. Estas emisiones en la zona circundante suelen causar problemas. No solo se producen retrasos de años en los trámites para obtener permisos de construcción agrícola, sino que, en algunos estados alemanes, la normativa urbanística permite a las autoridades intervenir retroactivamente en establos ya existentes y aprobados.
En la práctica, existen varias opciones para influir en las emisiones de amoníaco y olores de los pollos de engorde: ya sea reduciendo la proteína o utilizando fuentes de proteína alternativas (véase el informe final del proyecto EmiProt, DaFNE n.º 101024/1), o añadiendo aditivos durante la producción del pienso. Este informe final presenta los resultados de los ensayos realizados en colaboración con Green Innovation.
Antes de implementar fuentes de proteína alternativas, piensos suplementarios o nuevas formulaciones a gran escala, la industria avícola nacional necesita información fiable sobre los posibles efectos de los componentes utilizados. En esta serie de ensayos con un producto de Green Innovation (PhytOxal, una materia prima 100 % natural compuesta por un 90 % de Oxilem y un 10 % de Argat), se investigaron los posibles efectos de este producto en el rendimiento del engorde (ganancia de peso diaria, peso final, conversión alimenticia), la liberación de gases nocivos (amoníaco) y las emisiones de olores en el engorde de aves. También se realizaron análisis del pienso utilizado, la calidad de la carne y las heces.
Este informe, que destaca la serie de ensayos realizados con Green Innovation como socio del proyecto, abarca dos ciclos de engorde llevados a cabo en los establos experimentales de la HBLFA Raumberg-Gumpenstein desde principios de octubre de 2020 hasta mediados de marzo de 2021.



